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6 ideas de insecticidas caseros para tu hogar

Ideas de insecticidas caseros

Ideas de insecticidas caseros

No cabe duda que los insectos y otras alimañas nos traen enormes consecuencias en el día a día. Por ello siempre ha sido recomendable crear un plan de control de los mismos con una buena fumigación. El problema es que muchas veces el hecho de fumigar acarrea varios problemas secundarios como la intoxicación por el contacto con los químicos o el costo que puede significar pagar por una fumigación profesional.

Entonces lo más recomendable para todas aquellas personas que posean un huerto o jardín frondoso en sus hogares en fabricar insecticidas de forma artesanal y con materiales con poca o nula toxicidad para todos aquellos seres vivos que no queremos perjudicar con la aplicación de un control de plagas.

Entonces usted está en el lugar correcto y leyendo el artículo propicio para aprender unas cuantas recetas con ingredientes 100 por ciento naturales que te ayudarán a eliminar o por lo menos ahuyentar a esos bichos indeseados.

Importante! Hay que tener en cuenta que estos repelentes deben usarse después de que la flor de cada planta haya caído. En caso contrario podremos quedarnos sin ella.

Cómo fabricar insecticidas caseros: 6 ideas

1. Fungicida con leche

Es uno de los ingredientes fundamentales para combatir los hongos en las plantas. Lo mejor de todo que la leche es fácil de conseguir y mucho más barata que los fungicidas comerciales que podamos conseguir. Además que no es toxica con el contacto de la piel así que es perfecta para minimizar los efectos de los hongos en nuestras plantas.

2. Trampas de colores para luchar contra la mosca

No hay nada más incomodo que tener moscas blancas en nuestro jardín o huerto. Para combatirlas lo más recomendable es colocar trampas de colores en sitios claves.

Estos insectos son atraídos atraídos por algunos colores como el amarillo, tonalidad perfecta para fabricar cercos de colores y así poder atraparlas y controlarlas en el huerto.

Para hacerlas más efectivas a dichas trampas es bueno colocarle un tipo de pegamento, si es miel sería lo ideal para no utilizar elementos industriales y de igual manera las moscas blancas quedarán atrapadas en la trampa cormáticas.

3. Té de ortiga

No hay nada mejor para alejar a algunos insectos que el té de ortiga. La sensación de picor que da sus hojas nos puede ser beneficiosa. La ortiga es una de las plantas que más beneficios medicinales se le atribuyen y además tiene la ventaja que puede ser utilizada para espantar a insectos.

Entonces para usarla como repelente solo habrá que ponerse un par de guantes aislantes y recoger un poco de ortiga, por lo menos 500 gramos, colocarla en un cubo y cúbrirla con cinco litros de agua, dejándola en reposo durante al menos 7 días y tendrás listo tu nuevo insecticida líquido 100% materia orgánica.

4. Insecticida a base de tomate

El tomate aparte de ser un fruto muy noble también nos puede servir como un insecticida eficaz para combatir a esos molestosos insectos que asechan a nuestro jardín. En esta oportunidad lo que utilizaremos son sus hojas para fabricar un excelente repelente.

Solo habrá que llenar dos vasos con hojas de tomate bien picado y agregar un poco de agua. Habrá que dejar reposar al menos un día y diluir la mezcla en dos tazas de agua.

Insecto en una hoja

5. Huevos

Los huevos, en especial sus cascaras son perfectas para fabricar un insecticida natural y ciento por ciento ecológico. Ellas tienen una doble acción, se pueden usar como fertilizante o como repelente, en partes o triturado.
Para lograr un mejor beneficio habrá que machacarlos y luego echar el polvo en la base de tus plantas o macetas, o en piezas, creando una especie de círculo en la base de la planta: esta técnica puede protegerlas de insectos como caracoles y algunas orugas.

6. Macerando tabaco

La nicotina es uno de los elementos químicos perfectos para combatir a cualquier tipo de plagas. Las toxinas propias de la nicotina hacen que los insectos se espanten. Para tener un buen repelente debemos dejar macerar en agua tres a cuatro cigarrillos en 500 centímetros cúbicos de agua.

Esta mezcla se deja macerar por dos o tres días y luego se filtra el líquido por un colador y tras ello lo vertemos en un envase vaporizador y lo rociamos en las plantas infectadas por las plagas.