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Ahorrar siendo estudiante es más fácil de lo que crees

Ahorrar siendo estudiante

A la mayoría de los estudiantes les resulta bastante complicado ahorrar dinero en sus facturas, especialmente cuando se encuentran en la universidad, compartiendo piso o en una residencia, donde los gastos son mucho más altos. Si además todo esto se junta con no tener los ingresos necesarios para pagar a fin de mes, el tema del ahorro se va poniendo cada vez más y más difícil.

Ahorrar siendo estudiante

Por eso, es conveniente seguir una serie de consejos que puedan ayudar a los más jóvenes a administrar su dinero de la forma adecuada y que se eviten apuros. El primer paso sería crear una meta de ahorro, planificando y ordenando prioridades de forma que los primeros ingresos siempre vayan a cuestiones de mayor importancia, como el pago del alquiler del piso o residencia, la electricidad, el agua, la comida, etc.

Se recomienda también aprovechar aquellas cuentas bancarias que están especialmente pensadas para que los jóvenes de entre 18 y 30 años puedan hacer uso de servicios y operaciones bancarias sin apenas gastos o comisiones por gestión, transferencias o mantenimiento. Se deberá valorar el servicio de domiciliación que ofrezca cada banco también para gastos como las becas, la matrícula,etc. También se deberá considerar la posibilidad de poder aplazar ciertos pagos o recibos sin que el banco les cobre intereses.

Las operativas de los estudiantes dependen también de si se trata de una cuenta corriente o de ahorro. En caso de la primera opción, su operativa será limitada y se basará en el ingreso y reintegro del dinero y la posibilidad de realizar transferencias.

Si se trata de una cuenta corriente, se podrán hacer otras operaciones extras como ingresos, domiciliación de la nómina, contratación de productos asociados a la nómina, etc. Uno de los mejores ejemplos, es la cuenta de CaixaBank Bk Joven, sin comisiones para estudiantes y que ofrece descuentos y múltiples ventajas que no se debería dudar en aprovechar.

Otras formas menos complejas de ahorrar siendo estudiante, es a través de la contratación de una compañía barata de electricidad o de agua, en caso de estar compartiendo piso. También se recomienda apagar las luces cuando no sean necesarias, así como desconectar los aparatos electrodomésticos, de forma que se gaste mucha menos energía y por tanto, también más dinero.

Otro de los métodos infalibles para el ahorro en estudiantes, es utilizar programas gratuitos que les sirvan en el ámbito académico, como es el caso de freeware. Este es un programa informático gratuito que incluye gran cantidad de aplicaciones que los estudiantes pueden utilizar y que seguramente necesiten para realizar gran cantidad de proyectos. Algunos de los ejemplos más destacados son Open Office, en sustitución del Microsoft Office ( el cual es de pago), ClamWin, Audacity o PDF Creator.

Otra alternativa, aunque suele ser la menos popular entre la gente joven, es reducir un poco el ocio y las salidas, de forma que también se pueda ahorrar algo de dinero y no pasar apuros a fin de mes. Sin embargo, con todas las opciones anteriormente mencionadas, lo más probable es que no sea necesario renunciar a algún capricho de vez en cuando.