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¿Por qué el nuevo recibo de la luz no convence a nadie?

Artículos 🕔mayo 15, 2014 Sin comentarios

Desde que el ministro de Industria, José Manuel Soria, presentó el nuevo sistema para determinar el precio de la luz, se han sucedido las críticas desde todos los sectores: asociaciones de consumidores, empresas eléctricas y expertos en temas de energía y economía. Si el sistema de la subasta eléctrica daba pie a especulaciones y fraudes parece que el nuevo sistema de precios de la energía que empezará a funcionar en abril tampoco es transparente.

Soria cumplió su promesa y acabó con la subasta de la CESUR como el método establecido para la fijación del precio de la luz. El escándalo de la última subasta celebrada en diciembre que se saldó con su anulación fue el punto de partida para este cambio. Pero a juzgar por las reacciones que se han producido desde que se presentó el nuevo sistema parece que no es la mejor solución.

¿Por qué el nuevo recibo de la luz no convence a nadie?

Consumidores y eléctricas creen que la factura será menos transparente

A partir de abril, el precio de la luz vendrá determinado por el precio medio diario del mercado mayorista eléctrico durante el periodo de facturación. Los consumidores que tienen ya instalado un contador digital (se calcula que 7 millones de hogares tienen instalado este contador pero solo 4 millones están operativos) con discriminación horaria pagarán en función del consumo y precio del mercado cada hora. Para el resto, que somos la gran mayoría, Red Eléctrica Española (REE) elaborará unos perfiles o curvas de consumo.

Con el nuevo sistema se calculará el Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC), que sustituye a la Tarifa de Último Recurso (TUR), según los precios diarios e intradiarios del mercado mayorista (pool). Este precio engloba el coste de la energía, los peajes de acceso, revisables una vez al año, y el margen de comercialización y estarán compuestos por la potencia y la energía consumida. El cambio aquí es que ahora tiene más peso el consumo (60%) que la potencia (40%), pero teniendo en cuenta la subida del precio en febrero de la parte fija (20%) y la rebaja en la parte variable (6%) las viviendas desocupadas elevarán sus costes un 20% y las habitadas lo bajarán un 15%.

La OCU considera que este sistema puede aportar algún beneficio solo a los consumidores que tienen instalado un contador digital. En contra del sistema argumentan que la factura de la luz será menos transparente y “previsiblemente las eléctricas adoptarán agresivas estrategias comerciales que llevarán a muchos consumidores a pagar una tarifa mucho más elevada sin ni tan siquiera saberlo”.

FACUA califica de “auténtica aberración” este sistema y denuncia que vulnera tanto la Ley de Defensa de los Consumidores, porque los usuarios no sabrán la tarifa que les aplican hasta que llegue la factura, y la Ley del Sector Eléctrico de 2013 que establece que los precios deben ser fácil y claramente comparables, transparentes y no discriminatorios. Por el contrario, ahora el importe del kwh cambiará cada hora o día, según el tipo de contador, lo que puede llevar a que se puedan aplicar 60 tarifas distintas en la factura o más de 1.440 si se dispone de un contador digital.

La patronal de las empresas eléctricas Unesa tampoco cree que este sistema solucione los problemas del sector eléctrico porque es muy complejo y duda de su legalidad. Además, las comercializadoras de referencia de las cinco grandes eléctricas que suministran el PVPC creen difícil poder adaptar sus sistemas para ponerlo en marcha en abril. Este sistema afecta a casi 17 millones de consumidores que tienen una potencia inferior a 10kwh.

Ventajas y desventajas del nuevo recibo de la luz

Lo positivo del nuevo sistema de fijación del precio de la luz es la supresión de la subasta que supone un ahorro de 200 millones de euros, el 3% en la factura, según el Ministerio. Esta rebaja se produce porque se elimina el efecto encarecedor de las subastas trimestrales y se reduce el coste de la energía un 10%. Industria calcula que entre 2010 y 2013 este sobrecoste ascendió a 1.160 millones de euros.  

¿Por qué el nuevo recibo de la luz no convence a nadie?

Lo negativo es la dificultad del consumidor para saber si la tarifa está bien aplicada, lo que incrementará las reclamaciones de los usuarios. Además, el consumidor no sabrá el precio aplicado hasta que reciba la factura y es posible que se produzcan fuertes incrementos por las variables que afectan a la fijación diaria del precio.

Por eso, las comercializadoras deben ofrecer una tarifa plana anual para los consumidores que no quieran sufrir fluctuaciones en la factura de la luz. El inconveniente es que será más caro que el PVPC porque debe incluir una cobertura de riesgo de las empresas. Además, si se rompe el contrato antes del año de vigencia el cliente tendrá una penalización.

Habrá que esperar hasta el mes de abril para ver cómo funciona el nuevo sistema.

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